And the winner is…!!!

Comienza la cuenta atrás para conocer el veredicto final de aquello en lo que puse tanto empeño, tanta dedicación y esfuerzo, tanto esmero… ¡No me lo puedo creer! el gran día ya está aquí, tan cerquita, a escasas horas de dilucidar qué tiene el destino preparado para mí, si cambio, por fin, de vida e inicio una nueva etapa profesional y personal, esperemos que siempre para mejor, a pesar de los sacrificios venideros, o si mi vida no se mueve ni un ápice y debo replanteármela de nuevo.

Cuando parecía que ya estaba muy cerquita, casi podía saborear la victoria (siempre pensé en conseguirlo, aún cuando me tacharan de osada, pues nunca concebí plantearme alcanzar una meta, sin tener claro que la iba a conseguir, el cual era directamente proporcional a mi tiempo y esfuerzo), una pandemia mundial vino a arrasar y a retrasar con los planes de todos los habidos y por haber, sin miramiento alguno, alteró el orden mundial y hubo que frenar en seco para poder recuperarnos del gran varapalo que esta enfermedad nos supuso, pues las pérdidas fueron devastadoras.

Transcurrieron meses y más meses de larga y eterna espera y parecía que el gran día, nunca llegaba, hasta mañana. El futuro, mi futuro, ya está de decidido, sólo que yo aún lo desconozco, en realidad, lo escribí yo hace un año y medio cuando tomé la decisión de apostar y emplearme a fondo y con una fuerza sobrenatural, para poder conseguir lo que, espero mañana, poder conocer al fin. No había nada ni nadie que me frenara, con 2 trabajos, 2 hijos y completamente sola, cuando llegaba a casa después de unas maratonianas jornadas de uno o los dos trabajos a la vez y atendía y acostaba a mis hijos, cuando el silencio de la noche reinaba para poder descansar otros, todos menos yo, ahí comenzaba, en la oscuridad de la noche, mis intensas y agotadoras jornadas de estudio. A objetivo diario inquebrantable, me imponía unas metas inalterables y daba igual como yo me encontrara, pues era la única forma de arañarle y rascar algunas horas al día, a la noche o a la madrugada, para poder estudiar. Estudiaba, andando, en los trayectos del tren, en los trabajos, recitaba al conducir y hasta mis hijos me preguntaban la lección. Me derretí estudiando en casa encerrada durante las vacaciones de verano sin aire acondicionado y no vi la luz, hasta que finalicé la última pregunta del examen, que hasta las condiciones en las que éste se hicieron, fueron bastante lamentables. Renuncié a mi vida personal durante un año en pro de asegurarme un mejor futuro que la vida me estaba negando para mis hijos y para mí, pues aquí la única que se negaba a tragar y a aceptar esta mierda de vida y de trabajos de pésimas condiciones que tenía, era yo. Porque conmigo no puede ni podrá nadie nunca, antes muerta que agachar la cabeza y abnegarme a lo que no está bien ni, por supuesto, me lo hace a mí.

Decidí arrancarme el corazón, pues no fueron las mejores decisiones de mi vida las que éste que me indicó, en su lugar, aposté por la razón, la inteligencia y el cerebro, que se me daban mejor y no estaban influidos por la emoción, por la pasión y el toque de locura que aporta el amor, gracias a dios que me llevó por mejor puerto, al menos, no me traicionó y supe y pude controlar por mí misma qué dirección tomar en cada momento, siendo plenamente consciente y de una forma totalmente racional y coherente.

Espero y deseo que, en unas horas, el tiempo me dé la razón. Cuanto menos, estoy sumamente orgullosa de mí misma, por todo lo que fui capaz de hacer en el peor año de mi vida, a pesar de las tormentas, a pesar de las tempestades que sufrí, a pesar de muchos y a pesar de todo. Nada ni nadie me detuvo ni nunca podrán hacerlo.

Me siento más viva que nunca, emoción a raudales, ilusión por los cuatro costados y una felicidad contenida que no me atrevo aún a desbordar, prudencia y calma, ante todo, que después vienen los disgustos… Tan sólo por esto, merece la pena la vida ser vivida, con sus más y sus menos, con alegrías y tragedias, con sus esperanzas y dramas, con sus luces y sombras, con su todo.

Comienza la cuenta atrás, tic, tac, tic , tac…

No te rindas, por favor no cedas,

aunque el frío queme,

aunque el miedo muerda,

aunque el sol se esconda,

y se calle el viento,

aún hay fuego en tu alma,

aún hay vida en tus sueños.

Mario Benedetti, No te rindas

Feliz semana! 😉

By Wendy G. M.

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