De repente, algo se rompe dentro de mí para siempre, me raja de arriba a abajo y mis tripas asoman, lo cubro todo de sangre. Pero… ¿Qué coño es ésto?… veo gente a mi alrededor que me abuchea y reclama algo de mí. Ah… ya entiendo, se trata de una matanza y yo soy el cerdo que hoy toca destrozar para celebrar y más tarde tragar. Nunca antes había sentido tanta admiración hacia mi cuerpo ni tanto deseo hacia la manipulación del mismo. Actividad cruenta y demasiada sangrienta no apta para estómagos sensibles como el mío, ¡curioso! no soporto ni defiendo este tipo de prácticas y ahí en medio de ella me veo envuelta para ser devuelta al hogar del que procedí, o eso dicen…
Aprovechan de mí todo, hasta las vísceras, pues nada deber ser desperdicio, al menos me convertiré en algo útil, aunque sea por unas horas en los estómagos de todos los que me engullan, yo que siempre abogué por motivar a los demás, generar algo en ellos, promoverlos a la acción, ene este caso así será, aunque tenga que conformarme que sólo sea para devorarme común hambre voraz y me acabe en un devorador mordisco sin miramiento alguno.
Sinceramente, habría preferido otro final más digno y feliz, pero la vida, como la muerte, no se eligen, al igual que naces sin permiso, desapareces sin previo aviso.
¡Buen provecho!
👌