Es curioso el devenir de la existencia con sus vaivenes , sus expectativas, sus ilusiones y también sus decepciones y frustraciones… y todo, absolutamente todo, forma parte del enrevesado entramado telón de fondo, mientras la vida que nosotros mismos generamos y también en aquellas de otros en las que también nos vemos implicados; va pasando. Y es en base a nuestro propio bagaje personal y cultural, cómo se interpretará la misma realidad, tan distinta, intrínseca e idiosincrásica para cada uno. Es más, es lo que determinará tu actitud ante la vida y tu concepto y vivencia acerca de la felicidad, concepto arduo difícil.
A veces, desearíamos liberar nuestras mentes de todos esos lastres y críticas interiores (el ser humano es el más cruel crítico consigo mismo que, incluso, con los demás, aunque hay de todo en la viña del Señor…) que nos impiden vivir plenamente y ser felices. Nos pasamos la vida en busca de una idealizada felicidad que no existe, que va más allá de hacia dónde deberíamos dirigir nuestro foco de atención; que no es otro que el de saborear, apreciar y exprimir cada segundo de no tener problemas, de esa conversación sincera de mirarte a los ojos y abrir tu corazón a un gran amigo/a, de una humeante taza de café, de un cálido abrazo reconfortante, de una templada y relajante ducha tras un duro día de trabajo, de darte el gusto de prepararte y saborear tu comida favorita o hasta de regalarte una merecida y plácida siesta.
Dejémonos de superficialidades y conformémonos con dar gracias por permanecer vivos cada día y aprendamos a valorar más lo que tenemos que lo que añoramos con la errónea creencia de que ciertos factores completarán y rellenarán los huecos vacíos de nuestras mentes que nunca cesarán de saciarse, lo colmes con lo que lo colmes. ¿Acaso tiene que sobrevenirnos algún mal para reconocer que antes estábamos mejor? de ser así, me niego, claudico llegar a mi lecho de muerte de esta guisa, para arrepentirme de no haber tenido la capacidad de disfrutar más de lo que disponía, en lugar de perder mi valioso y efímero tiempo en empeñarme en encontrar el insaciable tesoro escondido al que algunos ceden la potestad de bautizar como felicidad.
Se supone que tanto la mujer como el hombre son los seres humanos más inteligentes de la faz de la tierra…no dejemos en mal lugar a la naturaleza ni a la ciencia que nos dotó de una mente privilegiada (digo yo que será para hacer algo digno y más aún si de nosotros y de nuestra felicidad se trata).
Felicidad= ausencia de problemas y/o actitud positiva frente a ellos+saber apreciar más
Infelicidad= focalizar tu atención en lo que crees que necesitas para ser feliz y/o actitud quejumbrosa+despreciar o no dar la importancia que se merece a lo que tenemos
Para terminar me gustaría resaltar que la mejora continua y el deseo de prosperar y alcanzar objetivos, no es incompatible con nada de lo esbozado anteriormente.
Reflexión semanal: ¿Cómo definiríais el concepto de felicidad?, ¿Dónde creéis que se encuentra la clave para encontrar la felicidad?
A recordar: pintarse una sonrisa en los labios antes de salir de casa 🙂
Feliz semana!!
By Wendy G. M.