Somos nuestros peores enemigos sin lugar a dudas, las críticas más feroces, la más pésima autopercepción, los desdeñosos insultos que nos lanzamos, la monstruosa imagen que nos dibujamos es, cuanto menos… aterradora y no es para menos. No existe un despiadado, inhumano ni voraz monstruo tan perverso, pérfido y cruel que el que anida dentro de cada uno de nosotros. Probablemente, su diseño y fabricación se haya ido forjando con el paso de los años, las etapas y nuestras traumáticas experiencias, pero eso no justifica que, a pesar de merodear por nuestras enmarañadas azoteas y querer siempre menospreciarnos, debamos cogerle cariño y hasta hacerle sitio para que se queden, ¡estamos locos! pues mira por dónde, parece que un poco sí, pero he de decir, para consuelo nuestro, que éste suceso que parece digno de investigación y estudio por parte de Iker Jiménez, nos ronda a todos en algún momento de nuestras vidas, ya depende del permiso que le conceda uno mismo, a este monstruito, la frecuencia por la que quieres que te visite y la intensidad con la que desees que remueva a esos pizpiretos demonios que todos llevamos dentro.
Rodéate de buenas personas, de esas que te miran con el corazón, que aquí todos sabemos mirar pero pocos saben ver. Codéate de otras tantas que estén exactamente a tu altura, ni más altas, ni más bajas, la tuya, la justa para ti. Ámate por encima de todo y de todos. Manda a paseo a ese lastre que llevas dentro y no te deja avanzar, libérate de cargas y busca tu paz, tu luz interior, la propia, esa que todos llevamos dentro hasta en los días de opacidad y tinieblas aunque parezcamos ciegos. No te dejes arrastrar por ese enemigo interior, déjalo estar, pero no quedar (se), permítele pasear, pero no habitar, consiéntele opinar, pero no dominar (te).
No olvides que somos nuestros peores enemigos y como tales y tomando conciencia de ello, avituallémonos para luchar y resistir frente a él, procurando no bajar la guardia, pues es cuando más débil te sientas, cuando más te ganará terreno y se apoderará de ti, de tu persona, de lo que sí eres de verdad y no quiere que seas, no cedas, no doblegues tu voluntad por él y sal indemne de cada una de las batallas que te tocará lidiar con él, que no van a ser pocas. Tú puedes!!!.
Frase semanal:
» Y cuando comprendí que mi única enemiga era yo misma, empecé a ganar todas las batallas.»
Mi sugerencia semanal:
Si alguien necesita ayuda para poder tomar conciencia de este proceso y /o para orientarla sobre cómo luchar contra él, estaré encantada de poner a vuestro alcance mi experiencia y conocimientos al respecto. Espero y deseo poder aportar mi granito de arena para todo aquel que lo necesite.
¡Así pues… quedo a vuestra entera disposición!
Feliz semana 😉
By Wendy G. M:
Hola,
Estoy totalmente de acuerdo con lo dices, es cierto que somos nuestros peores enemigos, pero a veces no crees que nos aporta algún beneficio? El ser autocríticos con nosotros mismos no nos hace en ocasiones reaccionar para cambiar?
Un beso
Hola Paloma! gracias por volver a leerme y a participar, da gusto con lectores como tú, escribir. Estoy de acuerdo con lo que propones, un poco de autocrítica y objetividad siempre vienen bien y es hasta necesario, el problema que expongo, realmente deriva de ese no ser conscientes de que a veces somos demasiado duros con nosotros mismos, más de lo que deberíamos y/o que esa sea la única verdad con la que nos quedemos, dejar instaurada esa autocrítica cuando es desproporcionada o no nos permite ampliar la vista hacia otros horizontes más sanos y beneficiosos para uno mismo, ahí radica la toxicidad que nos aplicamos y durante cuánto tiempo e intensidad.
Te ánimo a seguir participando tan activamente y así poder seguir compartiendo opiniones y reflexiones tan interesantes y útiles como las tuyas.
Te mando un beso fuerte.
Paloma, un poco si, no ser conformistas, intentar superarse a uno mismo, pero sin pasar a extremos porque a veces nos flagelamos en exceso, no disfrutamos, vivimos con ansiedad, preocupados de gustar a los demás, no estar a gusto con nuestro cuerpo, etc. etc. y en esta vida estamos de paso. Personalmente a mi me gustaría tener un botón en el de poder poner mi cuerpo a veces en plan pasota, me es imposible, supongo que va en la personalidad, eso nos lo podría explicar mejor nuestra amiga Ana.
Un beso, Jesús
Muy buenas Jesús, pues la verdad es que ese botón del que hablas se encuentra aquí alojado dentro de nosotros, al lado de justo del contrario, el de ser demasiado autocríticos, exigentes hasta un punto que puede llegar a ser enfermizo si creemos a pie juntillas en su discurso… ¡ojo! todo en su justa medida, como bien dice nuestra amiga Paloma, un poco de autocrítica para poder reconocer nuestros errores y seguir mejorando cada día, es lo ideal, el problema derivaría de permanecer en exceso en la autoexigencia o justo en el extremo contrario del pasotismo y la pasividad más absoluta.
Sería muy interesante poder hacer un ejercicio tipo role-playing en donde se pusieran en práctica ejemplos, tanto desde un polo, como desde el otro, para así poder identificar mecanismos que utiliza nuestra mente para traicionarnos, para detectar cuando el efecto de casa uno de ellos se va acusando, para así poder encontrar el punto de equilibrio exacto que deberíamos encontrar para nuestra propia salud psíquica, anímica y, por ende, para con los demás.
Un besito
Objetivo:
Superarse a un@ mism@
Eso es, cada día más y de mejor forma 😉
Completamente de acuerdo, por eso el dicho: «el mejor amigo, uno mismo» aunque parezca egoísta, pero yo creo que en absoluto, lo primero estar uno bien y a partir de ahí siempre se hará el bien al de al lado… También otra cosa que viene a cuento y yo intento aplicar, no siempre es fácil, hay que tener la cabeza bien amueblada o equilibrada, no sobresaltarse por cosas superfluas y es la siguiente: «ver la botella medio llena en vez de medio vacia», parece lo mismo a efectos de matemáticas, pero sobre sentimientos es muy distinta. Como siempre amiga Ana, un abrazo y a seguir escribiendo que da gusto leerte.
Gracias
Jesús
Hola Jesús, me alegra volver a verte por aquí y leer tus atractivos puntos de vista! 😉
La verdad es que no es fácil equilibrarse cuando nuestra mente pone el peso en la parte negativa y de denostación hacia nuestra propia persona, ser capaces de reconocer este proceso traicionero que nos hacemos hacia nosotros mismos y encarnar la crítica de tu autocrítica. Así pues, es de valorar que podrás la habilidad para poder llevarlo a cabo y así ofrecer tu mejor versión, primero hacia ti mismo y como consecuencia, ante los demás, ya que no es fácil.
Un beso y feliz semana! 😘