Insight

Mirar adentro cuesta.

Dirigir la vista hacia tu interior, incomoda.

Ardua tarea a la que pocos se atreven.

No es fácil encontrarse con uno mismo y entablar una comprometida conversación en donde, sin dobleces y en tu estado más puro, saldrá a relucir tu verdadero «yo». Ese con el que tanto evitas toparte y reencontrarte. Por algo será…

Ya no solo se trata de quién eres, sino de cómo decides mostrarte ante el mundo. Si sacas a relucir tu genuina versión con el propósito de ser mejor cada día o si, por el contrario, son tus interiores demonios quienes gobiernan y se adueñan de tu persona, de tu vida, de tu todo… y tal cual, sin cuestionarte absolutamente nada sobre ellos, ni mucho menos, atreverte a enfrentarlos, los encarnas, vomitando su naturaleza encima de todo aquel que por tu camino tenga la mala suerte de cruzarse o en el que te dé la real gana de inmiscuirte.

Quizás, hasta los vienes pregonando por doquier con la fuerza de un impulsivo incendio, arrasando allá por donde pisas, arrastrando allí a quien a ti te plazca. Terroríficamente descontrolado y abrasador.

Ese silencio incómodo y aterrador que conlleva ese conversar a solas contigo mismo, impone y mucho. Invita a salir despavorido sin mirar atrás, no tan dentro, ni tan hondo, clamando al cielo exasperado, adherirte a cualquier nimio sonido con el que ocupar esa inquietante quietud, subiendo en exceso el volumen en derredor, gracias al cual generar un ruido tan ensordecedor, como la necesidad que sientes pero te mientes, de tener una cita a ciegas y a solas contigo mismo, con la sola presencia de tu esencia.

Valentía y coraje que solo unos pocos poseen, aunque sin embargo, otros desde la barrera envidian, sin tan siquiera, tener en cuenta, el esfuerzo incesante y sacrificio personal contínuo de aquellos escasos intrépidos que no temen apagar la luz para enfrentarse a sus peores enemigos internos y eternos.

¿Dónde posas tu mirada?

Frase semanal:

«Quien mira hacia afuera sueña, quien mira hacia adentro despierta»

Carl Gustav Jung

By Wendy

6 comentarios

  1. Muy bueno…y muy cierto.
    Cuesta reconocer lo que realmente somos, que no somos perfectos ….y aceptarlo.

    1. Muchas gracias M. Carmen, por leerme y comentarlo. Cuesta y mucho, pero es necesario hacerlo, de lo contrario, devienen toxicidad para nosotros y hacia los demás injustamente 😘

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