¿Por qué otra vez a mí? ¡Dios! ¿Por qué? No soporto esa maldita, majestuosa y sublime marcha fúnebre de Chopin, ¡Una vez más, no! Reiteradamente rondando por mis oídos, ¡No puede ser! Estoy cansada de perder, de irme a pique junto a todos aquellos que se apartan de mi lado, sea lo que sean o… Seguir leyendo ¿Por qué sigo si no lo persigo?