¿Por qué sigo si no lo persigo?

¿Por qué otra vez a mí? ¡Dios! ¿Por qué? No soporto esa maldita, majestuosa y sublime marcha fúnebre de Chopin, ¡Una vez más, no! Reiteradamente rondando por mis oídos, ¡No puede ser!

Estoy cansada de perder, de irme a pique junto a todos aquellos que se apartan de mi lado, sea lo que sean o más bien ya, fuera lo que fuesen. Vuelvo a emerger, ¿Por qué sigo flotando si yo lo que quiero es hundirme junto a todo cuanto naufragó ávidamente ante mis ojos, en la profundidades marinas de aquel salvaje océano?.

¿Por qué no me arrastra la marea y me deja a merced de la caprichosa deriva del violento oleaje y me traga y me engulle mar adentro si es lo que deseo?

¿Por qué no me devora ese depredador tiburón hambriento, yo, que me ofrezco ante él desnuda, valiente, entregada, en lugar de arremeter contra todos aquellos que no desean morir, huyendo despavoridamente ante su sola presencia y a las cuales ataca injusta y ansiadamente? ¡Ven a por mí, aquí estoy!

¿Por qué no me golpeo contra un roca, quedando inconsciente y abnegando mis orificios de mar salada, para así sumergirme y danzar con las hermosas nereidas que aguardan mi espera?

¿Y por qué sigo si no lo persigo?.

Frase semanal:

«Peligroso es el hombre que ya no tiene nada que perder»

Johann Wolfgang von Goethe

Reflexión semanal:

  • ¿Cuánto habéis perdido por el camino y si vosotros, también lo hicisteis en su transcurrir?
  • ¿Ha cambiado vuestra actitud y relación para con ellos?

Feliz semana!! 😉

By Wendy

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