
Otra vez sola mirando de frente a la inhóspita vida que se planta ante mí para mirarme a los ojos y desafiarme de nuevo, ¿Y ahora qué? ¿Un nuevo reto? ¿Otra prueba más de obstáculos in crescendo (desconozco hasta cuándo) que superar? ¿En qué puñetas momento acabarán? ¿O es que se trata de una carrera de fondo infinita cuyos kilómetros a recorrer son un enigma y me están vetados para darle más emoción al público, pero infringir más sufrimiento a la extenuada corredora que escribe estas líneas, para que no se ilusione, pero sí desespere en el intento, al no poder avistar jamás la ansiada y merecida meta, independientemente de lo que entrene y se esmere?
Tuerta debido a que una de las piedras me es lanzada por el público enfervorecido y desatado, alcanzando uno de mis luceros color verde esmeralda, que no esperanza. Atronador momento a partir del cual lo debo despedir al verlo morir, mientras para los autores soy el hazmerreír que a ellos divertir. ¿Desde cuándo soy un bufón y estoy obligada a soportar que se rían de mí, más que de las burlas que me ha impuesto?
Juro que no entiendo nada, llevo mucho tiempo preparándome, dejándome la piel cada día entrenando, esforzándome para hacer una buena marca y dar lo mejor de mí, para competir y salir victoriosa, alzándome con el primer puesto y lo que me encuentro es que me hallo sola, en medio de un circo en donde los que compiten son cada uno de los integrantes del público por ver quién me humilla más, para deleite y distracción del resto. ¿En qué momento me he perdido, he errado en el rumbo para acabar aquí y así?.
Magullada, dolorida, amoratada, maltratada, rota, deshecha, se han ensañado con mi persona, soy pasto de las llamas… llamas con las que hacen una inquisitorial hoguera para que celebrar la maldad sobre la bondad, la mayoría sobre la minoría, la muerte sobre la vida y, de camino, asar la poca carne que adherida queda a mi esquelético cuerpo partido, carne apaleada que se reblandece ante la humillación y la violencia aplicadas.
¿Os habéis quedado ya a gusto?
Frase semanal:
«Es privilegio de los bufones decir verdades que todos callan»
Neil Gaiman
¡Feliz semana!
By Wendy
El que dice verdades ofende.
Un saludo y muy buenas letras has escrito, como siempre.
Hola Jesús, además de verdad…
Gracias! ☺️