
Otro año más llega la Navidad y con ella todas las tradiciones que acompañan a esta época. Nos sentamos en torno a una mesa con personas que hace siglos que no vemos porque no queremos divisarlas ni de lejos y ahí estamos tan de cerca, sonriéndoles y charlando animadamente como si no pasara nada, aunque pase de todo, porque las cosas no se hablan ni se resuelven, simplemente se aplazan, se acumulan para mañana, un mañana que parece no llegar nunca porque en el fondo no deseamos resolverlo.
Brindamos con una sobreactuación digna de actores merecedores de un ansiado Óscar por parte del resto de aspirantes al mismo, con esa familia política o real como la vida misma, que tanto nos da el coñazo o que nos cae fatal, pero ¡Arriba esas copas y choquemos con un falso entusiasmo por todos nosotros a pesar de que me caigas como el culo y te desee lo peor!
Enviamos billones de mensajes para felicitar la Navidad a todo quisque aun cuando transcurra el año sin dirigirte la palabra o importarme realmente cómo te encuentres, porque yo soy buena persona y… de repente, y porque toca para quedar bien, (no sé muy bien con quién) me acuerdo de ti y te deseo lo mejor, aún cuando quizás te esté pasando lo peor pero a mi qué me importa y no se te ocurra contarme tu vida y mucho menos pedirme nada. Dí que sí ¡Olé tú y ese halagüeño espíritu navideño!.
Los mensajes que más valoro son aquellos en donde si tan siquiera nadie se digna a escribirme una mísera letra, pero que rule, cual cadena humana. Reenvío ese modelo tipo de mensaje ya hecho que me aporta cero para seguir vendiendo humo, tufo o tizne, pero que a mí no me compliquen la vida, por favor. ¡Ahí va! mensaje reenviado a 1.000 personas por las redes en las que nos dejamos atrapar adrede y así me las quito de un plumazo. ¡Mira qué bien quedo, qué grande soy soy y qué bien me siento por el deber cumplido y por fin acometido! ¡Uf! ya hasta el año que viene no concibo.
Hago acopio de todo cuanto creo que necesito para engalanarme y aparentar lo que uno no es, pues encarno un escaparate en donde lucir y relucir lo que me aporte el valor que no tengo per se, aun cuando para las personas que saben mirar con el corazón, toda esta parafernalia no les despista para valorarte por lo que eres y no por aquello de lo que pretendes alardear, si es que tu precio en el mercado no se ha devaluado…
Intento abastecerme de ingentes cantidades y variedades de productos de la más alta calidad y lujo de detalles a troche y moche porque es Navidad y yo me lo merezco. Merezco caer en las redes del consumismo desenfrenado pero quiero pensar que lo elijo libremente y decido voluntariamente, no porque el vecino tenga más que yo y no quiera sentirme inferior debido al valor que le doy a lo que posea y no a lo que verdaderamente sea, no a causa de que las oportunidades y las ofertas hay que aprovecharlas que se acaban y ¡Nos las quitan de las manos! y por supuesto, que no por motivo de que mientras derrocho me creo más chulo que un ocho y desvíe mi mirada hacia donde quieran dirigírnosla que, desde luego, no es hacia el interior sino hacia esa ventana a través de la cual veo e interpreto el mundo, en donde no sé por qué, ni me interesa saberlo, ni cuestionármelo, siempre es de día, brilla un sol espléndido, los pajaritos cantan y luce un multicolor arco iris. Ventana la cual se abre siempre hacia afuera, porque aunque quiera y pueda abrirla hacia adentro, bloqueo esa posibilidad y… es más, le echo yo el cerrojo, no vaya a ser que caiga en la tentación de mirar hacia el interior y entonces descubra y desee ser yo, anhele querer conocerme, aprenda a asumir y a rectificar, y me permita perdonar y amar a mi persona.
¿Navidad o Vanidad?
Ande, ande, ande… y que Dios lo mande, pues se armó la Marimorena ¡So pena!
Frase semanal:
«La vanidad es como una osteoporosis del alma: los huesos desde afuera parecen todos buenos, pero por dentro, están todos corroídos»
Papa Francisco
Reflexión semanal:
- ¿Qué es para vosotros Navidad o Vanidad?
- ¿Y para los de vuestro alrededor?
Feliz Navidad! 😉
By Wendy
Esta verdad dolerá a muchos porque muchos la viven. El artificio de una época del año en que nada debe ser celebrado de distinta forma que el resto del año. La vida misma debe ser celebrada por todos y cada uno de nosotros como algo mágico que sí debería dar sentido a nuestras existencias y no el efímero aparentar,el efímero consumir, la efímera felicidad impuesta y no sentida.
Así es Jesús, la vida y las personas especiales que nos rodean deberían celebrarse cada día y no cuando nos imponga esta sociedad consumista. Escocerá, de eso estoy segura, así como que si lo hace, por algo será… ¿No crees?
Gracias por seguirme y aportar ese punto de vista tan diferente y enriquecedor.
Un beso y ¡Feliz Navidad! pero de las de verdad 😘
Hola Ana, estoy de acuerdo en lo que comentas sin embargo para mi estas fechas independientemente del marcado consumismo en el que nos vemos inmersos es época de reencuentros pero, no con personas que no te importan sino con personas que ansías ver y abrazar y por circunstancias de la vida están lejos, el entusiasmo sería el mismo si se produjese en otra época del año, pero siempre es en Navidad, por lo que para mí estas fechas son muy especiales, son fechas que me calan muy hondo y desgraciadamente este año una parte importante de mi se encuentra muy lejos pues esos reencuentros han sido imposibles. Lejos de la vanidad para mi Navidad es familia.😘
Muy buenas Paloma y qué alegría volver a leer tus interesantes comentarios, gracias por seguir ahí 😉
Con respecto a cómo describes tu Navidad, esa es la forma en la que yo también la concibo, (aunque por circunstancias no puedo vivir) y es por ello por lo que la critico cuando se hace de esa otra manera, más consumista, superficial y frívola.
Al hilo de lo que comentas, la Navidad debería poder celebrarse cada día del año y no porque nos impongan unas fechas determinadas en las que festejar que tenemos família, (si es que la tenemos o se comportan como tal, que son 2 cosas diferentes…) ser generosos y demostrar nuestro amor.
Me alegro mucho de que no comulgues con esa otra Navidad que describo y puedas vivirlas con ese espíritu y cariño hacia los tuyos, a pesar de que no esté la familia al completo, espero y deseo que puedas reencontrarte cuanto antes y con ellos.
Te espero la próxima semana.
¡Feliz Año! y un beso 😘
Hola, entiendo tu punto de vista Wendy y sé que hay muchísimas personas que viven la Navidad como tú la describes. Pero para mí no es así. Es una fecha especial en la que me gusta pasar tiempo con mi familia y amigos, tiempo que disfruto y les dedico con todo mi amor. Pienso que la Navidad se puede vivir de 2 maneras, como tú la mencionas o del modo que yo la veo. Y siento que no la veas desde mi punto de vista porque es preciosa. Pero cada uno tiene sus circunstancias y todo es válido. Cada uno piensa de las cosas lo que quiere, le apetece y lo que su experiencia de la vida le ha llevado. Gran post Wendy. Escribes increíblemente bien. Es siempre muy enriquecedor leerte :*
Bienvenida Zulue a mi espacio, a mi guarida, a mi refugio y agradecerte, ante todo, que dediques un poquito de tu escaso tiempo a leerme.
No sabes cuánto me alegro de que puedas disfrutar de unas Navidades tan bonitas y cercanas rodeada de los tuyos, pues en eso debería consistir la Navidad y no, como la viven otros tal y como describo. Saborea cada momento de este período tan especial y disfrutalo al 100% pues ahí reside el verdadero espíritu de la Navidad.
Te espero la próxima semana.
Un besito y ¡Feliz Año! 😘
Hola Wendy! Y hola a los amigos y amigas de Wendy!
Hace unos días yo reflexionaba sobre el concepto de «libertad» y llegué a la conclusión, en base a mis experiencias, de que poder tener la libertad de comprar artículos; ya sean para tí o para regalarlos por Navidad; o para pagarte un billete de tren para irte a la playa es un mínima parte de lo que significa ser libre… a pesar de lo que la insaciable publicidad nos intenta plasmar. Para los «dueños del consumismo»; aquellos que se benefician del mismo; la libertad total de la gente es la «libertad de comprarles a ellos»… Pero se equivocan. La verdadera libertad, en mi opinión, consiste en la libertad de cada uno de nosotros de definir su identidad sin que nadie le cuestione; siempre y cuando; haya un respeto mutuo. Poder decidir libremente cómo te expresas, cómo amas o como concibes la sexualidad más allá de los patrones preestablecidos por «esta gente» a la que me he referido antes es la verdadera libertad. Pienso, además, que temen que la gente sea realmente libre no sea que les cuestionen y empiecen a desmontarles su chiringuito.
Bajando más a tierra la reflexión y referido a tu «¿Navidad o Vanidad?» es normal que sientas cierta obligación si has de felicitar forzosamente a una «¿familia?» que te ha dado la espalda, si lo he entendido bien, claro está… si no es así, acepta mis disculpas por no haberlo entendido como querías expresar.
Nos bombardean con la Navidad casi desde Octubre y juegan con los vínculos de las personas… Enfocando el afecto a la felicitación y el obsequio de regalos a gente que durante el resto del año, puede que no tengas ni la más mínima gana con la que tratar… Por supuesto es el caso de alguna gente. No de otra. Por ello saludo a todos y todas las amig@s de Wendy que si les supone un momento importante para el rencuentro con sus familiares y amigos donde la Navidad si tiene un sentido real.
Feliz Navidad a tod@s!
Ad Mon.
Muy buenas Ad Mon, gracias por seguir ahí, para mí es importante que lo hagas, así como que continúes compartiendo tus inteligentes reflexiones con todos nosotros.
Esa libertad de la que hablas está muy bien y es así, en el caso de no sea direccionada o manipulada haciéndonos creer que somos libres en nuestras decisiones a la hora de consumir, ser, expresarte o vivir nuestras vidas, pero cuida de no salirte mucho de la norma o cuestionarte las cosas que entonces destacas y/o protestas o exiges y ya la libertad se va al traste y tú con ella, porque no les interesa.
Con la familia, a veces y por desgracia, es complicado gestionar ciertas cosas, al menos para mí y no soporto la hipocresía ni la falsedad independientemente de que sea Navidad, hay que ser coherentes y consecuentes siempre o intentarlo y no hacer como si no pasara nada porque toque sonreír y hacerse la foto del año.
Habría que celebrar las cosas bonitas de la vida todo el año, no sólo cuando nos digan ciertas empresas y como bien apuntas, queriéndonos hacer ver que demostrar es igual a comprar y en cada fecha lo que corresponda: San Valentín, Navidad, Día de la Madre, etc..
Hay quien por suerte, como algunos de los seguidores de está maravillosa comunidad, lo viven de una forma familiar y especial, encarnando el verdadero y auténtico espíritu de la Navidad y yo me alegro de rodearme de personas con tan buenos valores como los tuyos y los de ellos sin los cuáles, este espacio no sería posible.
P. D. Aquí la libertad que siempre brille por su presencia, que no por su ausencia.
Gracias por todo y ¡Feliz Año!
Te deseo lo mejor para este nuevo año
Un beso😘
Todos sabemos lo que está pasando. O si no lo sabemos, lo intuimos. En efecto nos toca retraer y medir cuánto de esa «libertad» queremos sacar… Pues puedes quedarte aislado y como bien dices, que esa libertad suponga tu fin… Solos no podemos cambiar las cosas. Pero todos y todas tenemos esa «llama» en el interior. Algunos somos conscientes de ella y, a veces, nos supera la frustración. Otros aún no la han hallado en su interior pero también la tienen.
Todo vulcanólogo sabe que cuanto más masa magmática se va acumulando bajo la superficie sin que emerja, más violenta será la erupción del volcán. Así ocurrió con el Vesubio en Pompeya…
Seguiremos acumulando presión hasta que se genere una reacción en cadena. Puede que no lo veamos en nuestra vida o puede ocurrir mañana. ¿Estaremos preparados cuando llegue ese momento? Yo creo que si… Que lo estaremos 🙂
Hasta entonces seguiremos «taponando» y viviendo esta «llana vida» aunque te prometo a ti, Wendy, y a los demás colegas aquí presentes que haré todo lo posible, mientras tanto, por seguir llenando de color aquel «gris» de que quiero alejarme.
Un abrazo, esta vez si.
Gracias por tu «virtual» hospitalidad.
Ad Mon.
Hola de nuevo Ad Mon!
Puede que todos lo sepamos pero algunos no quieran verlo y dirijan su mirada hacia otro lado porque eso les supondría un esfuerzo y ahí ya si que para muchos, como que no, como que ya es pedirles mucho. Hay personas con las que hablo que se han cansado de luchar de forma individual para defender los derechos de los demás, para sugerir un cambio y se han visto señalados y han salido perjudicados porque nosotros mismos los hemos mal mirado y hasta despreciados, al igual que me lo han hecho sentir a mi en alguna ocasión, entonces han decidido llevar su lucha de manera independiente, sin dejar de ser honestos y coherentes con sus propios principios, el problema es que así va la cosa más lenta, pero es que les entiendo tanto… que pocas opciones les/nos dejan.
Ese volcán que se está gestando algún día explotará quizás en nuestras propias manos, si es que no lo está haciendo ya y tampoco queremos verlo.
Por nosotros que nunca quede, mi querido amigo, le pese a quien le pese, seguiremos pintando de color el paisaje que nos acompañe en el camino que hemos iniciado por nuestra cuenta, al margen del resto que sigue la corriente como burros con orejeras a los que azotan si se desvían de la senda marcada por los que tiran de su carro.
Tu sigue así, vas por buen camino, duro, pero auténtico 💪
Un beso😘
Preciosa tu respuesta.
Has conseguido que se me «remueva algo» por dentro mientras lo leía.
No hace falta decir más… Hasta tu próxima publicación.
Ad Mon.
Muchas gracias Ad Mon 😘
Navidad o Vanidad, hipocresía como la vida misma …
Qué gran artículo te ha salido, según lo iba leyendo, me iba sentando en el banco de los acusados y ya no dejé de ser un mero espectador, por desgracia parecía el protagonista de una película vivida en el pasado, últimamente con esa familia que todos tenemos de queda bien, amiguetes que para fiestas siempre están y para bajar escombro o sudar la camisa nunca están, etc. ya ni me molesto en hacer el paripé, creo que con esto me he explicado y me habéis entendido, por lo cual me siento identificado contigo Ana y por eso el comienzo de mi comentario en cuanto a tanta hipocresía vivimos y alimentamos en esta sociedad.
Te felicito Ana.
Y para hacerte caso no me despido con un Feliz Navidad, sino con un: ¡Feliz día!
Gracias por tus sabias aportaciones, me alegra mucho que te haga gustado, especialmente por la parte en la que todos, de alguna manera nos sentimos identificados, eso quiere decir que nos remueve algo por dentro, que reconocemos el error, única forma de poder y querer corregirlo para mejorar el iniciar el proceso de cambio, que comienza por uno mismo.
¡Cuánta razón tienes! tanta gente con la que festejar pero cuán poca para ayudar, esto es así de lamentable, pero a la vez tan real. ¡Qué pena! de verdad…
Y Feliz Día también para ti, que no sólo Año, para y por todos los que nos queden por compartir.
Un beso y gracias por seguirme incondicionalmente. Te espero la próxima semana 😘