La magia potagia de la Navidad

Hoy es el último día de colegio ¡Por fin! lo celebro con gran ilusión y entusiasmo, me despido de mis compañeros, entre risas y buenos deseos, hasta el próximo año y mientras les digo adiós, y voy cerrando la puerta de mi clase, tiendo los brazos y me dejo llevar al son del cancionero y del repiqueteo de las campanas de la iglesia de mi barrio para celebrar el comienzo de la deslumbrante Navidad que va iluminando mi paso allá por donde piso.

Queda inaugurada oficialmente la Navidad con el famoso soniquete de los niños de San Ildefonso cuyo volumen va in crescendo conforme el valor de los premios va en aumento. Poderoso caballero es don Dinero. ¡Cuán sabio mi querido Quevedo!.

Mi madre se afana cocinando durante todo el día para deleitarnos con sus mejores manjares en esta buena noche que nos aguarda tan impaciente como yo, mientras junto a mis hermanas decoramos la casa con alegría para recibir a mis queridos tíos y traviesos primos. Llegada la noche, nos ponemos nuestras mejores galas y damos paso a la velada familiar amenizada por los canturreos de mi amado padre, tentación a la que no podemos sucumbir y acompañamos con entusiasmo y entrega haciendo uso de todo lo que pueda ocurrírsenos inventar como instrumento para hacer ruido y así otorgarle más brío y compás cual cantar del Mio Cid pero basado en las hazañas de nuestro señor Jesucristo rey del universo, en lugar de las de Rodrigo Díaz de Vivar el Campeador.

Cada semana una fiesta a celebrar y mi corazón de alegría saltar.

La Nochevieja me encandila con sus supersticiones y tradiciones a la cual mi madre sucumbe y encumbre transmitiéndome toda la pompa que engalana la majestuosa última noche del año, cuya solemnidad se ve quebrantada por una decena de mezcla de atragantamiento, risas y complicidad.

¿Y qué decir de la noche más emocionante del año? la víspera de Reyes me hace sentir aún más viva e ilusionada que nunca, me hacen sumergirme en el País de Nunca Jamás, porque simboliza adónde y cuándo no quiero volver, representa la mano que no quiero soltar de mi amigo Peter Pan, así como el hallazgo de aquellos queridos Niños Perdidos.

Elaboro mi carta para los Reyes Magos reconociendo haberme portado regular pero prometiendo hacerlo siempre mejor cada año, a pesar de que nunca llegue a cumplirlo, quiero soñar que lo haré.

Coloco, con una emoción inusitada, mis mejores zapatos debajo del frondoso y decorativo árbol de Navidad coronado por la estrella de Belén que guía la fe del cristiano, en donde deposito toda la esperanza y deseo hacia lo que quede por venir y ansío recibir.

Y ya solo queda esperar y desesperar cada segundo de cada minuto de cada hora de la eterna noche mágica a que sus majestades los Reyes Magos de Oriente tornen a Occidente y se decidan a venir a mi casa para regalarme, espero, algo de lo que tanto he deseado y solicitado. El sueño vence a mis párpados en su nocturno pulso y gana la batalla a mis ávidos ojos por más que quiera pillar in fraganti este año sí que sí, a los Reyes.

Esta noche pertenece a los que aspiran alcanzar algunos de sus sueños.

Un sórdido ruido me despierta, aunque por más que corro, no logro alcanzar ni a los camellos convertidos, como por arte de magia, en pegasos que Zeus ha prestado y triplicado amablemente para Melchor, Gaspar y Baltasar.

La felicidad me embarga al hallar los zapatos vacíos, pues mi regalo es demasiado grande para ser envuelto al alojarse en el interior de los corazones de cada miembro de mi familia, regalo difícil de abarcar ni con todo el inmenso papel de embalar del mundo.

Gracias por ser el regalo

que cada día yo soñar

y celebro en mi despertar

sin Navidad en un halo

Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo!!

Frase semanal:

«El mejor de todos los regalos alrededor de cualquier árbol de Navidad es la presencia de una familia feliz»

Burton Hillis

Reflexión semanal:

  • ¿Cómo vivís la Navidad y qué tipo de sentimiento os embarga a vosotros en esta época?
  • ¿Cómo la recordáis cuando erais niños?

Feliz semana 😉

By Wendy

2 comentarios

  1. Buenas, relatas la navidad como la viví yo en mi infancia, por desgracia creo y pienso que ahora se vive de distinta forma, careciendo de esa magia que tan bien describes en tus palabras… O quizás los niños de ahora también? Me gustaría así pensarlo y echar la culpa a que ahora nosotros nos hemos hecho adultos.
    Un saludo

    1. Hola Chuchi! Feliz Año🥳
      Las cosas han cambiado mucho, hemos mejorado en algunas cosas, pero a la misma vez, empeorado en muchas otras que se ven reflejadas en momentos como la Navidad, dejando traslucir hasta dónde nos ha llevado nuestro comportamiento y las consecuencias que se derivan de ello.
      Rememomar las navidades de antaño me hizo hartamente feliz, sólo espero y deseo que en los niños de ahora, a pesar de la tendencia al consumismo actual, resida un resquicio del espíritu de la Navidad que algunos tuvimos la suerte de vivir y sobre todo, sentir.
      Un beso 😘

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