¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?

El amor está en crisis y de eso no hay lugar a dudas, tanto por el concepto que tenemos de éste, como por la forma de querer encontrarlo. Es curioso comprobar la ingente cantidad de aplicaciones y medios que hay para conseguirlo, o al menos, eso es lo que nos venden y/o queremos creer, cuando la realidad es bien distinta, ¿o quizás sea esa la finalidad, pero los usuarios la corrompen con otros tipos de intereses, que nada tienen que ver con el amor?. Sea cual fuere, la realidad es que el hecho de querer encontrar el amor por estas vías, se ha distorsionado bastante. Comenzando porque en nuestros perfiles, no solemos reflejar la realidad de cómo ni acerca de qué tipo de personas somos, con lo cual… mal empezamos, ya sea porque no nos gustamos o porque nos creemos mejores de lo que realmente somos, maquillando un perfil mucho más atractivo para cautivar, que es de lo que aquí se trata, de hechizar. La consecuencia de describirse como uno no es, tiene las patas muy cortas y no es de ser, precisamente, poseedor de una gran inteligencia, cuando se te va a desenmascarar en la primera cita. Adornarnos un poco, esto lo hacemos todos en algún momento de nuestras vidas, pero, otra cosa bien distinta, es suplir otra identidad y hasta publicar una foto de una persona que ha fallecido, con el único propósito de querer sacar dinero, o vete tú a saber qué. Estas actitudes son realmente despreciables.

Otro aspecto que no alcanzo a entender es por qué las personas, tan sólo interesadas en encontrar sexo, se entretienen en esbozar un romántico discurso, en lugar de ser honestas desde el principio o, mejor aún, por qué no acuden a otros medios y recursos que hay para tal fin, para no hacer perder el tiempo, al resto que no busca exclusivamente ésto.

El inicio del conocimiento de otras personas a través de los diversos y variados chats es, cuanto menos, curioso, conversaciones vagas, vacías y faltas de ese contacto físico, de no haberse visto nunca y tener que imaginarse a esa otra persona en base a lo que te vende, presentando un panorama irrisorio para encontrar el amor. Si resulta que contactas con varias personas a la vez, contarle a cada una de ellas toda tu vida, es agotador, para que, a la primera de cambio sobre algo que no les parezca bien y sin previo aviso, de repente, dejes de ver su foto y te elimine para los restos sin tan siquiera dar una explicación de lo que haya podido pasar o intentar aclarar su malestar o disconformidad, porque para ti no ha ocurrido nada tan grave como para merecer que alguien te trate así, esto sí que es denigrante para una persona. Igual de fácil es conectar para escribirse con alguien, como que te saquen de su vida sin miramiento alguno. Tal como aparecen, desaparecen… como si de un truco de magia se tratara.

Menuda bazofia esto de las aplicaciones para conocer gente, porque: ¡menuda gentuza pulula por esos lares!.

«Aprende a no buscar amor en unos ojos que ni siquiera te miran»

Reflexión semanal:

– ¿Habéis accedido, alguna vez, a una de estas aplicaciones y qué experiencia ha resultado de ello?.

– ¿Consideráis que el amor se puede encontrar a través de ellas? En caso afirmativo ¿lo habéis encontrado alguna vez?.

¡Feliz semana! 🙂

By Wendy G. M.

8 comentarios

  1. Buenas Wendy!
    Te cuento mi experiencia con estas apps. He accedido a varias de ellas, pocas veces he acabado teniendo contacto físico y de las chicas con las que he hablado creo que no mantengo el contacto con ninguna. Muy desastroso. También me ha pasado esa situación de hablar con alguien y de repente bloquearte y sin ninguna explicación. Da mucha rabia, la verdad.
    Con respecto a si se puede encontrar el amor en ellas yo creo que si. Se puede encontrar siempre que lo vayas buscando, que sea la intención que llevas al entrar ahí y pongas de tu parte. Nunca lo he encontrado pero no pierdo la esperanza. Habrá alguien con quien conectar, eso seguro.
    Un saludo! 😊

    1. Hola Jesús, ante todo, disculpa por la demora, he tenido unas semanas muy complicadas.
      Yo estoy de acuerdo con tu opinión al respecto, te encuentras de todo y por lo que me han comentado varias personas ya, es que la gente es muy informal, incluso eso de que, sin previo aviso dejen de contestarte o incluso te bloqueen, como si de un fantasma se tratara, pues es demoledor. Qué menos que informar acerca del desacuerdo o la falta de interés por querer seguir avanzando en el conocimiento mutuo, me parece que es lo mínimo que se merece cualquier persona, porque es lo que somos, personas, y como tal debemos tratarnos, con respeto, que es de lo que puede presumir la sociedad de hoy en día, pero por su ausencia.

      A mi me parece bastante improbable poder llegar a algo formal con alguien solo a través de los chats y las diversas aplicaciones, sin ese mirarte a los ojos de la otra, persona, sin ese cosquilleo que te genera el quedar con ella, con las sensaciones que te genera ante su sola presencia, ésto te lo da el contacto físico del encuentro, sin llegar a ser sexual, la cercanía con el otro, que difícilmente unas vacías y muchas veces inventadas palabras te aporta un chat.

      Sinceramente, si tengo que conocer al amor de mi vida a través de estas vías, ya puede esperar sentado, pues considero que acarrea más aspectos negativos que positivos, por no hablar de la celeridad con la que circulan estas conversaciones sin apenas conocerse (demasiado descaradas e interesadas para mi forma de entender las relaciones). Me quedaré sola, si no conozco a esa persona como yo concibo que se tiene que llegar al verdadero amor, si es que éste existe. Llámame romántica o soñadora. 😉

      Un abrazo.

  2. Estas apps son, mayoritariamente, un escaparate de «me gustaría» más que de verdades. Generalmente nos «publicitamos» con lo mejor de nosotros/as o con lo que queremos tener para sentirnos mejores de lo que somos. La sinceridad es un concepto demodé. Y más cuando se trata de ¿amor? Yo creo que el error es buscar el amor. El amor no es una película que nos llene, no es un buen libro. Es mucho más complicado. Y las complicaciones no suelen gustar demasiado porque la tolerancia al fracaso es casi nula en la mayoría de la gente. Si buscas el amor, con suerte tendrás una bonita relación que durará el tiempo que sepas mantener esa mentira. Si dura mucho, enhorabuena: eres un psicópata de manual. Pero si eres una persona normal (qué aburrido suena eso), perderás la careta rápidamente. Lo siento amigo/a: así es la vida. Están bien para buscar (aunque es como encontrar agua en el desierto) alguien con una conversación medio decente. Alguien que solo quiera hablar y ver si hay alguien con quien compartir, al menos, un buen rato. Si ya se es capaz de mantener una conversación sincera, puede que incluso haya un encuentro real. Lo dice alguien que encontró el amor, porque no lo buscaba. Porque tras una conversación tan superflua como hablar de música, algún libro o cosas así, nos dimos cuenta de que, quizá, teníamos algo de cerebro y lo usábamos. Como curiosidad, a pesar de ser «romántico» en su sentido más liberal, el aquel momento quería cualquier cosa menos amor. Y así me crucé con él.

    1. Gracias Abadón por tu contribución ,siempre es enriquecedor conocer experiencias y opiniones al respecto de los temas en cuestión.

      Estas app me recuerdan a algún programa de teelvisión en donde uno va a exhibirse y ansía a ver quien puja más por esa persona o, si se tiene la suerte de poder elegir, entonces eres tú al que deben pavonear para que escojas a la persona que, en menos tiempo, haga gala de todo su esplendor y belleza (hecho contradictorio en sí, pues lo esencial es invisible para los ojos , solo se pueden ver con el corazón).

      Las mentiras tienen las patas muy cortas y mira que a veces dan para mucho y se dilatan en el tiempo, largo y tendido… (doy fe) pero el que miente, ya se ha juzgado a sí mismo y por eso, precisamente lo hace, porque se ha reconocido cómo es y no se gusta, por eso inventa formas que sí se aprueba a sí mismo y tal cual se muestra ante los demás, enmascarando ese yo del que es más fácil esconder que aprender a mejorarlo.

      Con dar con una persona con la que poder lograr mantener una conversación interesante, como tu abogabas, ya podemos darnos con una canto en los dientes, pues hoy día, una ingente cantidad de personas deambulan vacías por la vida, carentes de diálogo interior, de un afán por querer conocer su fuero interno ¿cómo van a mostrar, entonces, interés por las demás, si desconocen qué decirse a ellas mismas? han rellenado sus vidas de superficialidad y apariencia, han perdido el norte de los valores de la vida, a esas personas es mejor no acercarse, sino quiere uno salir escaldado, mejor aún, sabiendo el perfil que se estila, especialmente en esas apps, mejor ahorrarse más de un disgusto y decepción, huir de las mismas y elegir quedarse con uno mismo y lo que tenga que llegar, llegará y si no… pues también estará bien.

      Por cierto, me alegro mucho de que hayas encontrado el amor, o de que él te haya encontrado a ti (que habíamos dicho que no se busca 😉 ) y que ahí sigáis, a pesar de los años, con esa buena base del diálogo y la comunicación que mencionabas a base de esfuerzo y conocimiento propio y mutuo para ambos. ¡Por muchos años más!.

  3. En mi opinión, estas apps están llenas de «me gustaría». Son un escaparate de cómo nos gustaría ser, aquello que no tenemos pero que nos esforzamos en «publicitar». En primer lugar, el amor no se busca. No es un libro que nos llene ni una película que nos entretenga. No es mercancía, ni buenos momentos. Es una experiencia llena de claroscuros y un mundo en el que, por mucho que quieras, no tienes un camino que seguir. En la mayoría de los casos, puedes buscar algo de conversación coherente (buena suerte con eso), que no se base en clichés de manual que parecen un copia-pega personal. Si lo encuentras, considérate afortunado/a y no esperes nada más, porque la esperanza es un arma de doble filo. Si consigues mantener un contacto habitual que pueda acabar en encuentro, llega otra etapa más: demostrar si ibas de farol o no. Y no me refiero a eso de volver a venderte, si no a escuchar a la otra persona y ver si realmente os llenáis de alguna manera. Si mentías, la relación durará poco, porque se te caerá esa máscara tarde o temprano. Si dura mucho, enhorabuena: eres un psicópata. Si eres sincero/a, quién sabe, el destino es un niño caprichoso. Como conclusión, deja de buscar, aprende quién eres, con lo bueno y con lo malo. No te vendas, muéstrate. Y escucha. Algo que, en mi experiencia comprobé, es cómo la gente remarca aquello que te contaba, como midiendo no cometer un error. Pero los errores también enamoran. Ser imperfecto puede ser perfecto para enamorar. Yo encontré el amor, porque ni lo buscaba ni lo quería. Llegó solo, como puede llegar una tormenta en pleno verano. Y si se mantiene, es porque seguimos haciendo aquello que nos unió: hablar, de lo bueno y de lo malo, de lo que somos y nos gustaría ser. De dejar el victimismo o la soberbia, ambos bastante… me reservaré mi opinión a este respecto.

    También cabe la posibilidad de no estar hecho para amar, en un sentido «romántico», si no que nuestra forma de expresarlo sea algo más complicado. Eso es más personal y tan respetable como una opción más común.

    Al hilo de un post anterior (o posterior, no me fijo en las fechas de publicación), estar solo con uno/a mismo/a puede ser gratificante si te sirve para sincerarte contigo mismo/a, aprender qué quieres y qué no, a expresarte, a ser algo egoísta ¿por qué no? porque el amor no es solo dar, es un intercambio. A veces nos esforzamos por dárselo todo a otra persona, porque es un gesto precioso, pero esa otra persona puede aburrirse o vernos tan sumisos/as que incluso se apodere de nosotros/as y nos anule.

    El medio no importa, importa qué verdad nos digamos a nosotros mismos/as.

    1. Ante todo, gracias por leer el blog y por compartir tus opiniones al respecto, para mí tus aportaciones tienen mucho valor.

      Al hilo de lo que comentabas sobre las diversas y variadas apps y/o chats para conocer gente, soy bastante crítica al respecto, como bien comentas, a falta de un contacto directo y personal, se pretende suplir las carencias insalvables, con un afán desmedido por dar una imagen de uno mismo demasiado pomposa, presuntuosa, superficial por no hablar de los aires con los que van hoy día las personas por la vida…madre mía, ¡cuánta soberbia y prepotencia!.

      Por otro lado, considero que el amor en pareja está excesivamente sobrevalorado y con ésto, no me refiero a que no sea algo valioso, que lo es, sino a que, ansiamos encontrar a una pareja, en demasiadas ocasiones, a veces, hasta a costa de uno mismo, cuando lo primordial y por orden de preferencia, el amor que uno debe anhelar alcanzar sea el de uno mismo, en primera instancia, para así y, en consecuencia, poder dar lo mejor a los demás de una forma sana y honesta, pues las parejas, jamás deberían suplir una carencia o necesidad insatisfecha en uno, de ser así, la relación augurará malos presagios (después pasan y vemos las cosas que pasan), personas enganchadas a parejas que las hacen infelices, pero a las que son incapaces de dejar, por no hablar del sometimiento, la dominancia, los celos, reproches y un largo etcétera de relaciones tóxicas de las que elegimos rodearnos, por no querer ser capaces de tener ese diálogo interior con nosotros mismos. Como bien comentabas, hay que saber conocerse, hablarse a uno mismo para así poder entablar conversaciones sanas y sinceras con el otro, una de las bases de cualquier relación íntegra, leal y auténtica.

      El único amor que debemos buscar, es aquel que debemos profesarnos a nosotros mismos, así como el de la familia, pilar fundamental en nuestras vidas.

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