¡Qué difícil es dar con la persona acertada! adivinar si esa persona te querrá y te respetará por el resto de sus días, si se dedicará con más ganas cada día a enamorarte y hacerte más feliz, si sería capaz hasta de dar su vida por ti…. complicado es poco para todo con lo que uno sueña que merece y espera recibir. Porque unos sueña con encontrar a ese príncipe azul (por muy cursi que suene), con su media naranja o con la horma perfecta para tus zapatos, la imaginación no tiene límites y porque ¡soñar no cuesta nada! nos pasamos la vida con esa plantilla intangible que vamos probando a cuan sujeto se nos acerque, con el fin de quedarnos con el que más se adecúe al modelo confeccionado a nuestra medida y al que aspiramos a encontrar con todo nuestro afán de sentirnos queridos, de enamorarnos hasta la médula y por qué no, de hasta de casarnos. Eso sí que son palabras mayores, pero… no nos engañemos y aunque suene muy típico tópico, «casi tod@s» soñamos con casarnos y tener hijos, es lo que nos han transmitido, y como tal, solemos desear y al que no lo suela, le aplaudo, respeto y admiro, que conste.
Casarse con alguien a quien consideras que amarás de por vida es una suposición demasiada arriesgada, pues de esto no hay garante que valga, ya selles tu amor ante Dios, ante el alcalde o ante el santísimo Papa, ya sea al más puro estilo Elvis en Las Vegas, mediante el rito balinés, hindú, musulmán, armenio, celta o judío. Nunca podrás adivinar si tu futur@ espos@ se convertirá en un/a preciad@ amante y pareja leal, fiel y comprometida hasta el final o, si por el contrario, te despertarás un día y descubrirás que a tu lado duerme un/a maltratador/a en potencia, un putañero, una promiscua, un/a vicios@, un/a loc@, una persona que te va arruinar la vida o que, contrariamente a tus anhelos, te va a hacer sufrir más de lo que realmente mereces y mucho menos imaginabas. Quizás, descubras a una persona completamente desconocida a aquella con la que te casaste y que, por motivos que crees desconocer, ya no reconoces, no sabes si lo que os pasa es culpa tuya o suya, pero lo que sí que puedes dilucidar es que sabes que algo ha cambiado, no es como al principio y que, por desgracia, te das cuenta de que ya no sientes lo mismo. De encontrarte ante esa situación, es un logro, pues el primer paso es ser consciente de tus sentimientos hacia esa persona y de la situación en la que os encontráis. Es el principio del fin… ánimo para todos aquellos que se encuentren ante esta lamentable situación.
Frase semanal:
«La mayor decepción de tu vida llega cuando lo que creías que te haría más feliz, te hace en realidad más triste».
Feliz semana!! 😉
By Wendy G. M.